Un proyecto que avanza. La Agrupación Europea de Cooperación Territorial (AECT) Duero-Douro, junto a los diferentes municipios que la integran, ha finalizado recientemente la ejecución de la tercera fase del proyecto #EnergiaParaElPueblo. Concretamente, en esta fase se han instalado 80 plantas fotovoltaicas en 51 núcleos de población del oeste zamorano y salamantino. Para esta actuación se han invertido 1.526.116,35 euros que han sido íntegramente financiados con el Programa de ayudas para inversiones a proyectos singulares locales de energía limpia en municipios de reto demográfico (PROGRAMA DUS 5000) en el marco del Programa de Regeneración y Reto Demográfico del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Siguiendo los pasos ya dados en la primera y segunda fase del proyecto, todas las instalaciones de esta nueva fase han sido ejecutadas sobre los tejados de diferentes edificios municipales. De modo que no existe impacto en el suelo. En cuanto a las características de las instalaciones, cada planta fotovoltaica tiene una potencia de producción de 15 kW nominales y 16,5 kW pico y constan de 30 paneles de 550W pico.

Las instalaciones se distribuyen en diferentes núcleos de población de las provincias de Zamora y Salamanca. En la provincia de Zamora, destacan municipios como Alcañices, con dos instalaciones; Almaraz de Duero, con tres; Almeida de Sayago, con una; Carbajales de Alba, con dos; Carbellino de Sayago, con una; y Castroverde de Campos, con una instalación.

Asimismo, Fermoselle cuenta con dos instalaciones; Ferreruela de Tábara, también con dos, a las que se suman las ubicadas en Sesnández de Tábara (dos) y Escober de Tábara (una), ambos pertenecientes a este municipio. En Fonfría se han registrado cuatro instalaciones, además de una en Castro de Alcañices, localidad integrada en el mismo término municipal.

Otros municipios zamoranos con presencia de instalaciones son Fresno de la Ribera (dos), Fuentespreadas (una), Hermisende (una) y sus núcleos asociados: San Ciprián, Castromil, Castrelos y La Tejera, con una instalación cada uno. Lubián cuenta con una, Melgar de Tera con dos, Mombuey con dos y Montamarta con dos instalaciones.

En Morales de Rey se contabilizan tres instalaciones, mientras que Lobeznos (Pedralba de la Pradería), Peñaparda, Rábano de Aliste, Sejas, Tola, Requejo, Riofrío de Aliste y Robleda-Cervantes cuentan con una instalación cada uno, salvo Sarracín (Riofrío de Aliste), que dispone de dos. También se registran instalaciones en Roelos de Sayago, Samir de los Caños, El Campillo (San Pedro de la Nave-Almendra), con una instalación, y en Almendra, con dos. Santa Croya de Tera y Villamayor de Campos cuentan con dos instalaciones cada uno, mientras que Villaseco del Pan dispone de una. En el municipio de Viñas se localizan dos instalaciones, a las que se suman otras dos en el núcleo de San Blas.

En la provincia de Salamanca, las instalaciones se reparten entre Pereña de la Ribera, con tres; Boada, Castrillo de la Guareña, El Manzano, Mieza y Villasbuenas, con una instalación cada uno; Monleras, con dos; y Robleda, con tres instalaciones.

En conjunto, se estima que las 80 plantas fotovoltaicas produzcan más de 2.000 MWh al año de energía limpia para ser consumida en el territorio. Si traducimos esta producción a emisiones de Co2, con esta forma de producción de energía se evita la emisión de 860 toneladas de Co2 al medio ambiente. Una cifra que equivaldría a plantar 30.000 árboles o lo que es lo mismo 30 hectáreas de bosque de una densidad típica de reforestación de 1.000 árboles por hectárea.

Para esta actuación se han invertido 1.526.116,35 euros que han sido íntegramente financiados con el Programa de ayudas para inversiones a proyectos singulares locales de energía limpia en municipios de reto demográfico (PROGRAMA DUS 5000) en el marco del Programa de Regeneración y Reto Demográfico del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.